¿Quieres ser mi cliente? ¿Podrías? (1)


¿Quieres ser mi cliente? ¿Podrías? (1)


En 2018 Gema Achau, excompañera de trabajo, ahora docente, y sus colegas profesoras del Centro de Formación Profesional Juan XXIII de Alcorcón me propusieron participar en su ciclo de charlas “Master Class”, una de las muchas e interesantes actividades, como el “Mercadillo Solidario”, con las que complementan la formación de los alumnos de Marketing y Publicidad del Centro.


Gema pensaba que mi experiencia como creativo de base, tanto en agencia como freelance, a lo largo de unas décadas de esplendor y crisis en la profesión podría servir a los alumnos para conocer la realidad práctica del trabajo diario.

A mí la idea me encantaba pues siempre he tenido una proyección didáctica en todo lo que hago y nunca termino de satisfacer mis ganas de aprender. Sin embargo, se me presentaban algunas dudas: por un lado mi experiencia y trayectoria me parecían limitadas y de poca utilidad para quienes están planteándose un futuro profesional.
Y por otro la idea de dar una “Master Class” me causaba bastante pudor pues no dejo de considerarme también alumno. Así que decidí plantear la charla, más que como “Master”, como una “servant” Class: una ponencia de servicio basada en un acuerdo transparente y a nivel entre los alumnos y yo. Tenía que servirle a todos, ya fueran a trabajar de creativos o en cuentas, en la parte de agencia o en la de cliente.


A veces... ¡veo clientes!

Hace dos décadas el Director de Clave 2, José Miguel Asín, me contó una anécdota de juventud. El jefe que tenía entonces le hizo mirar desde un puente los edificios de Madrid y le pregunto: “¿Qué ves, José Miguel?”.  Al instante le respondió: “Todo lo que ves, José Miguel, son CLIENTES”.



(“Busco clientes entre los profesionales de mañana” Presentación de Paco Marín a los alumnos del CFP Juan XXIII de Alcorcón)


Esa visión inspiradora me acompaña desde entonces y vi, en los alumnos de esa clase, a los futuros emprendedores, directivos y profesionales de mañana. Un mañana que, a veinte años vista, seguramente me encontrará trabajando y en el que todos ellos podrían ser clientes. Y aún mejor, CLIENTES con mayúsculas: preparados, conscientes, enfocados y comprometidos. Porque, seamos sinceros, nos pasamos la vida estudiando y trabajando para ser mejores profesionales, proveedores de productos o servicios útiles, eficientes y remunerables, pero ¿sabemos ser buenos clientes?
¿Sabemos hacer nuestro trabajo como cliente para que el vendedor sea más eficiente? ¿Sabemos qué queremos realmente comprar? ¿Qué necesidades ha de cubrir? ¿Seremos coherentes con y nos haremos responsables de nuestras decisiones de compra? ¿Dónde podremos aprender y quiénes nos enseñarían mejor cómo hacerlo?

Mi experiencia como publicitario desde 1987 trabajando con artefinalistas, fotógrafos, fotomecánicas e imprentas, locutores, modelos, realizadores, productoras, diseñadores web, montadores de stands u organizadores de catering me ha reportado muchos KPIs y también la certeza de que, honestamente, todos preferimos a los BUENOS CLIENTES y, si pudiéramos elegir, solo trabajaríamos con aquellos que nos ofrecen rentabilidad. Clientes con quienes podemos crecer tanto en lo económico, cuanto en lo profesional y en lo humano.

Pero CLIENTE es un término muy amplio y ambiguo: un alumno es cliente de sus profesores pues ellos le proveen de conocimiento, su interés y resultados académicos son la moneda de cambio en esta transacción. Pero también cualquiera de los profesores es cliente de ese alumno pues el les oferta su motivación y esfuerzo.

En la vida como en el trabajo, en el amor como en el comercio, todos somos a la vez CLIENTES y PROVEEDORES en estos mercados múltiples e interrelacionados. Nos formamos para ser excelentes proveedores; ¿nos formamos igual para ser Clientes?




(“¿Quieres ser mi cliente? ¿Podrías?” Presentación de Paco Marín a los alumnos del CFP Juan XXIII de Alcorcón)


Hagamos un trato
Mi planteamiento era (y es) empático e interesado: si al igual que para saber mandar hay que saber obedecer, para saber comprar (bien) hay que saber vender (mejor).

Decía Santiago Rodríguez de Directa&Mente que una manera de comprobar si de verdad crees en la eficiencia de tus ideas es preguntarte si pagarías de tu bolsillo el ponerlas en práctica. Si ya es difícil ponerse a la venta uno mismo, más lo es ponerse en el otro lado y decidir si eres una solución por la que resulta rentable pagar.

Así que, de partida, propuse un trato a los alumnos: yo les ayudaba GRATIS con mis observaciones y experiencia a ser mejores profesionales, de cara a un futuro en el que ellas y ellos, si quisieran, podrían devolverme el favor contratando mis servicios, como clientes, algún día…





(“Hagamos un trato” Presentación de Paco Marín a los alumnos del CFP Juan XXIII de Alcorcón)


Los artículos que voy a (intentar) publicar regularmente se basan en esa ponencia que no voy a decir que fuera un éxito clamoroso: aparte de las felicitaciones del Centro (gracias Beatriz y Gema) hubo escasa respuesta al CTA final, y poco feedback: algunos "likes" y un contacto (gracias Pamela). Demasiada realidad de golpe, quizá; bastante impericia por mi parte, seguro.



(“Si eliges la pastilla roja…” Presentación de Paco Marín a los alumnos del CFP Juan XXIII de Alcorcón)


En su favor diré que los ejercicios de orientación son para dedicarles un tiempo y que estaban muy ocupados con sus exámenes finales y su impresionante Mercadillo Solidario. En mi favor cuenta también que les regalé una recopilación de métodos, algunos de cosecha propia, que me parecen útiles para abordar un trabajo que es común a todos nosotros: Vayamos a solicitar una beca, a postularnos para un empleo, a pedir financiación para un proyecto o a presentar una campaña, SOMOS UN PRODUCTO y como tal tenemos que enfocarnos, diseñarnos, valorarnos, presentarnos, testarnos y actualizarnos.



(  “Eres un producto… y lo sabes” Presentación de Paco Marín a los alumnos del CFP Juan XXIII de Alcorcón )
  
Esta verdad me costó una reconvención de Ramón Bilbao cuando le presenté mi carpeta en 1994, pues equivoqué el posicionamiento: él no era target para el módulo que publiqué en la revista "Anuncios" (ver debajo).


“Pague uno. Llévese tres” Presentación de Paco Marín a los alumnos del CFP Juan XXIII de Alcorcón

No obstante, a juzgar por las ofertas de empleo que se publican actualmente creo que el tiempo, por desgracia, me ha dado la razón: es un condicionante al que nadie se puede sustraer; y el reto, doble, está en cumplir como PRODUCTO las expectativas de nuestros mercados laboral, profesional, social y familiar SIN perder ni conculcar nuestros valores como seres humanos.

Hay un peaje que todos tenemos que pagar y antes de incorporarnos a esta autovía que es la carrera profesional, como mínimo, hemos de pasar la IPV.




“¿Ya has pasado la IPV?” Presentación de Paco Marín a los alumnos del CFP Juan XXIII de Alcorcón


Pero esto es otra historia y será contada en el siguiente post.

Hasta entonces, gracias por tu atención. Si te ha gustado o te parece útil e interesante, por favor, comparte. ¡¡¡También busco clientes entre los profesionales de hoy!!!

Y si no te ha gustado o discrepas en algo, por favor, cuéntamelo también para que lo discutamos y aprenda. ¡Gracias!

Paco Marín · SuS y mi Paco




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